pero hay signos claros que indican cuándo el juego se vuelve compulsivo. Reconocerlos es el primer paso para actuar.
Principales indicadores:
- Jugar más tiempo o dinero del planeado
- Sentir ansiedad o irritabilidad cuando no puedes jugar
- Ocultar la magnitud de tus apuestas a familia o amigos
- Usar el juego para escapar de problemas emocionales
- Perseguir pérdidas intentando recuperarlas con más apuestas
- Problemas financieros